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“Mala ciencia” (ed. Paidós, 2011) es un acertado libro escrito por el periodista científico y psiquiatra Ben Goldacre, quien tiene una columna semanal en el periódico Ther Guardian que da nombre al libro y que ha cosechado gran fama en el Reino Unido “por su peculiar estilo y franqueza a la hora de denunciar y satirizar las pseudociencias, las empresas farmacéuticas, las campañas sanitarias alarmistas y las inexactitudes científicos”. Ingredientes todos que encontramos en este fantástico libro, imprescindible para identificar las mentiras y engaños que nos rodean relacionados con la ciencia. LEER MÁS

El autor se propone señalar y poner en evidencia a los principales protagonistas de este fenómeno, “un crescendo natural que parte de las estupideces de los charlatanes, pasa por el crédito que se les dispensa en los medios de comunicación convencionales y que desemboca en los trucos de la industria de los suplementos alimenticios, en las maldades de la industria farmacéutica, en la tragedia en la que se ha convertido el periodismo científico actual y hasta el encarcelamiento, el público escarnio o la muerte de personas, simplemente por culpa de la interpretación errónea que nuestra sociedad suele hacer de las estadísticas y de las pruebas empíricas”.

Estamos ante un tema muy serio, que mueve millones a lo largo del mundo, pero en el que principalmente hay salud y vidas en juego, algo más preocupante que el dinero, aunque si podemos evitar que nos timen económicamente, tampoco vendrá mal, ¿verdad?

El objetivo del libro es buscar pruebas empíricas que demuestren los beneficios y los riesgos de una determinada intervención. De esta forma, aplica el método científicos a métodos de desintoxicación, ejercicios de gimnasia cerebral, cosméticos, la homeopatía, el efecto placebo, el nutricionismo, antioxidantes, píldoras milagrosas, dietas, antivirales, manipulación de estadísticas, la responsabilidad de los medios de comunicación, etc. Mención especial requiere la sección dedicada al alarmismo sanitario con la vacuna triple vírica como ejemplo.

El tono del libro es duro, satírico, no hay rodeos ni parafernalias. El autor es implacable en su diagnóstico y en la identificación de los culpables, dejando en manos del lector el veredicto final. Aunque no compartamos todo lo que el autor escribe, el análisis resulta demoledor, quedan expuestas las miserias de lo que, en definitiva, es otro negocio que se aprovecha vilmente de la credulidad de la gente.

Creo que la mejor frase que resume el libro la encontramos en The Economist, “Una gran lección sobre cómo dejar en evidencia a los enemigos de la razón y a los propagadores de falsedades y medias verdades”.

Miguel Ángel Gómez Juárez http://megustan-loslibros.blogspot.com/

FICHA DEL LIBRO


Título: Mala ciencia | Autor: Ben Goldacre | Editorial: Paidós | Páginas: 272 | Precio : 21,50€
El año de Saeko es la segunda novela publicada en castellano de Kyoichi Katayama (Japón, 1959) tras el notable éxito de su anterior obra Un grito de amor desde el centro del mundo (Alfaguara, 2008) de la cual tan sólo en Japón se han vendido tres millones y medio de ejemplares. Tras esta primera historia de amor juvenil en El año de Saeko Katayama desplaza la edad de su nueva pareja protagonista a la treintena. Rutina, entrega y convivencia mantienen una meseta estable en la vida de Shunichi y Saeko. Dicha estabilidad se desequilibra cuando Izumi, la hermana menor de Saeko le pide que actúe de madre de alquiler. LEER MÁS

Katayama forma parte del grupo de novelistas japoneses nacidos después de la posguerra que han conseguido transmitir una visión moderna de su país alejada del tradicional kimono, el emperador y los shogun. Vislumbres de una sociedad occidental con tecnología punta e inquietudes similares a las europeas o nortemericanas, es decir, historias y personajes asimilables globalmente.

Así, Shunichi es un programador informático casado en segundas nupcias con Saeko, su joven vecina a la cual oía llorar por las noches a través de la pared. Ella ha heredado y desarrollado un autoempleo mediante el mantenimiento de máquinas expendedoras que tienen situadas en la fachada de su casa. Viven una existencia tranquila, sin obsesiones materialistas, invisibles para su entorno y con el único apoyo del amigo que resulta ser su propia pareja. Trabajar, comprar, cocinar, pasear suponen el horizonte inalterado mes tras mes... hasta que llega su año, el año de Saeko.

Saeko y Shunichi deciden aceptar la proposición de sus cuñados sin saber lo mucho que cambiará su vida al hacerlo.

No, no es el cambio que todos supondrían, no hay celos, tensiones ni conflictos éticos, no. Saeko somatiza los síntomas de una vecina mayor que va perdiendo la cabeza poco a poco. Shunichi se sume en una introspección de índole espiritual con abundantes reflexiones sobre la vida y la muerte, la naturaleza, la necesidad de buscar sentido a la vida, mientras se vuelca en el cuidado de su esposa.

El paso del tiempo marcado mes a mes en este año de Saeko, las diferencias de clima, las aficiones de uno y otro personaje, el contacto con el mundo que les rodea... todo eso crea una atmósfera diferente de la moderna sociedad de consumo arrastrando a la espiritualidad oriental el desarrollo de la trama, apuntando al objetivo final de una vida calmada en un ambiente natural sin las tensiones del día a día.

Katayama escribe una historia de amor muy alejada del típico uso del término hoy día y demostrando que la felicidad en la pareja se obtiene más con la convivencia tranquila que con los excesos cotidianos.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO

Título: El año de Saeko | Autor: Kyoichi Katayama | Editorial: Alfaguara | Páginas: 248 | Precio : 17€ |
La edición que de los Cuentos droláticos de Balzac ha publicado Cabaret Voltaire supone un homenaje al concepto más pleno del termino ‘Libro’. Las razones son de peso. Por un lado encontramos al más ingenioso Balzac quien a través de sus más de treinta cuentos (el proyecto era de cien) nos entretiene, nos hace disfrutar, nos divierte y aviva nuestro intelecto con la reedición de la picaresca clásica vertebrada al estilo de su amado Rabelais. Por otro lado las ilustraciones de Gustavo Doré que alcanzan el número de 425, se integran con la historia creando una novela gráfica -como se diría hoy día- del siglo diecinueve que ameniza y completa el texto. LEER MÁS

Añadamos a esto la traducción de Lydia Vázquez y Juan Manuel Ibeas apegada al estilo castellano de la época y completemos el conjunto con la sublime y cuidada edición de la editorial Cabaret Voltaire y tendremos dicho monumento al buen amigo que tanto placer nos ha reportado: El Libro.

Estos cuentos droláticos (divertidos, del francés drôle) están ambientados en la Edad Media. Así nobleza y clero son los estratos de los cuales están fabricados los personajes. Los amores carnales, el ascenso en el estatus social, la consecución de riquezas y en definitiva cualquier tipo de hedonismo componen los motivos de sus protagonistas para actuar de la manera que lo hacen.

Balzac (Francia, 1799-1850) proyectó escribir diez décimas de estos relatos pero sólo culminó tres y empezó la cuarta. A partir de 1841 su interés estuvo en La comedia humana, la cual tampoco pudo completar, pero que está escrita con un tenor bien diferente que los cuentos. La razón no es su incompetencia para el humor inteligente (Gaieté) pues sobradas muestras de su talento encontramos en estas más de seiscientas páginas de risas y sonrisas, de rostro y de mente. Balzac juega con el lenguaje dándole un tono arcaico, inventando palabras, incluso alargando las definiciones para evitar ser explícito y saltarse la censura pública. Evita así ser ofensivo de forma innecesaria, mientras ese rodeo que da enriquece aún más su literatura.

Doré ya había ilustrado los cuentos de Rabelais con gran éxito. Por tanto para la edición póstuma de los Cuentos droláticos no había nadie más indicado que él. Tomen nota de lo que el prólogo indica sobre sus grabados: “el buril del artista ahora se deja arrastrar con fluidez por la fantasía grotesca a la que parece invitarle el pastiche balzaciano: las caricaturas más horrendas abrazan a las más hermosas doncellas en un entorno en ocasiones estrambótico, en otras mágico y en otras señorial y fastuoso.”

En dicho prólogo podrán anticipar algunos ejemplos gráficos de lo indicado.

Sobre la edición -cuyo peso es de 1200g- debemos decir que goza de una encuadernación clásica, sólida, una tipografía enraizada en la época que se escribió y unos extras como el índice de ilustraciones explicadas que hacen más agradable su lectura.

Muchas horas de agradable lectura en un sólo volumen ideal para regalarlo o regalárselo uno mismo, por un precio menor que el de cualquier perfume pero con una aroma pícaro que nos acompañará mucho más tiempo.

En este mes de los libros hagan un hueco para los Cuentos droláticos. Seguro que triunfan.

Marc Canela

PRÓLOGO DEL LIBRO
FICHA DEL LIBRO

Título: Cuentos droláticos | Autor: Honoré de Balzac | Editorial: Cabaret Voltaire | Páginas: 672 | Precio : 39,95€
Literatura y Religión forman en la figura de Tolstói una mixtura que en algunos momentos resulta explosiva, y a lo largo de su biografía predomina una u otra, sin desaparecer del todo ninguna de las dos. Y el hombre que las porta oscila en su largo trayecto vital: unas veces prima el autor de Guerra y Paz, otras el ideólogo libertario y pacifista, contradictorio y temperamental: perteneciendo a la nobleza, defiende la abolición de la propiedad; con una familia numerosa a la que mantener, está más preocupado por los mujiks de su aldea; desprecia el mundo del arte y la literatura contemporáneos, mundo del que él mismo forma parte; amante de la música, que le emociona profundamente, y sin embargo, lanza invectivas sobre Beethoven o Wagner; en suma, Tolstói es un personaje contradictorio, turbulento, y genial. LEER MÁS

Romain Rolland (Clamecy, 1866-Vézelay, 1944), escritor francés que ganó el Nobel de Literatura en 1915; pacifista y humanitarista, se exilió en Suiza durante la I Gran Guerra; mantuvo una gran amistad con Stefan Zweig, el cual escribió una biografía suya. Fundó la revista Europe en 1922. Admiraba a Tolstói y a Ghandi, sobre el cual publicó un libro y le conoció personalmente en 1924. Escribió drama, novela, biografía, ensayo y una autobiografía. La biografía de Tolstói que tenemos aquí fue publicada en 1911, una vez ya fallecido el escritor ruso.

Rolland nos hace un despliegue amplísimo de su análisis sobre la obra tolstoiana. Por lo pronto, no desliga sino que unifica, imbrica totalmente la vida con la obra del gran escritor ruso. “Arte y vida –nos dice el autor- están unidos. Jamás obra alguna estuvo más íntimamente ligada a la vida: tiene casi todo el tiempo un carácter autobiográfico.
Por lo tanto, a la vez que nos va contando la vida, nos va analizando la obra. Es más, es tan extensa la cantidad de citas de los textos de Tolstói, incluyendo novelas, cuentos, cartas, ensayos, diarios (suyos y de su esposa) que casi ocupan el mismo o semejante espacio que el propio texto de Rolland. Además, añade una gran cantidad de notas a pie de página. Afortunadamente, la traducción –que combina textos franceses y textos rusos- es excelente. Todo ello nos lleva más que a una narración biográfica, a un ensayo literario sobre Tolstoi como autor. El problema es que, como él mismo insiste, no podemos desligar el hombre del literato. Y tampoco podemos desligarlo del ideólogo.

Comienza el libro con una carta de Tatiana Sujótina-Tolstaia, una de las hijas de Tolstói, carta en la que manifiesta a Rolland su agrado que la lectura del libro le ha producido. Tras ella, una brevísima introducción en la que el autor nos explica su atracción por Tolstói y por Rusia. Hacia 1886, Rolland está en su segunda década, es un joven ardiente y las traducciones de las grandes obras de Tolstói y Dostoievski florecían por doquier en Francia, y a los estudiantes de la École Normale, probablemente el único punto que les unía era el amor por Tolstói. Les atraía por muchas razones: “su desencanto irónico, su implacable lucidez, su obsesión por la muerte. Sus sueños de amor fraternal y de paz entre los hombres. Por su acta de acusación contra las mentiras de la sociedad. Por su realismo, por su misticismo. Por el hálito de la Naturaleza, por su sensibilidad hacia las fuerzas invisibles, por el vértigo que le produce el infinito.” Con estas palabras, ya el autor nos resume el pensamiento tolstoiano.
Las primeras décadas del gran Tolstói nos son narradas alternando constantemente con textos extraídos de esas memorias ficticias que son Infancia, Adolescencia y Juventud. En ellas, el escritor cambia nombres, fechas, trastoca situaciones (como la muerte de la madre, que realmente no pudo recordar por tener apenas dos años), y tenemos que leer entre líneas o buscar otras fuentes que nos ayuden a discriminar la verdad de la ficción.
Tolstói ingresa en la milicia, es enviado al Cáucaso, donde da rienda suelta a sus pasiones y a su ímpetu juvenil y ardoroso. Ya entonces se manifiesta en él ese continuo debate entre las pasiones –que nunca lo abandonarán- y la religiosidad, latente en unas épocas, manifiesta y abiertamente declarada en otras. “El Cáucaso reveló a Tolstoi, sobre todo, la profundidad religiosa de su ser”. Había guerra con Turquía y con el entusiasmo y fragor guerrero, constantemente en tratos con la muerte, se mezclaba el ardor religioso en su ánimo.

Tras la guerra Tolstói se instala en San Petersburgo y sufre una profunda decepción ante el panorama del mundillo literario y aristócrata –recordemos que era conde, tenía unas obligaciones sociales, unos protocolos- que se creía una casta elegida, una vanguardia iluminada. Discute con Turguéniev, y sale huyendo al campo: la casa familiar de Yasnaia Poliana, será su refugio y hogar durante toda su vida. También viaja por Europa, en dos ocasiones: Francia, Alemania, Suiza...tampoco le gusta lo que ve, y viene cargado de ideas pedagógicas que intenta poner en práctica en el campo. Es una época turbulenta en la que mezcla relatos y opúsculos ideológicos, literatura y política, esa mezcolanza de religión, teorías sociales, moralidad, y cuyo resultado podría llamarse anarquismo cristiano, si es que podemos llamarlo de algún modo.
Luego vienen los años felices, el matrimonio, donde produce lo mejor de su pluma (Guerra y Paz, Anna Karenina), y donde adquiere la absoluta madurez literaria. Su matrimonio con una jovencísima Sofía Behrs le aporta una estabilidad emocional y física, sin desplazar su fondo permanente de pensamiento, pero le pone las bases para un arduo y monumental trabajo. Sofía, a pesar de su juventud y de darle casi un hijo al año, es la primera incondicional de la obra de su esposo, le ayuda copiando y corrigiendo textos, leyéndole y apoyándole en todo...lo literario. El conflicto llega cuanto a Tolstói le vuelve a subir la fiebre religioso-socializante, que no es en absoluto compartida por Sofía, ni por la familia, en general.
A partir de la mitad de su vida, con el comienzo del declive y las enfermedades, Tolstói recae en sus desvaríos ideológicos. Hay que decir que Rolland no considera que lo sean, incluso está de acuerdo con las posturas utópicas tolstoianas, a pesar de todo. Lo cierto es que la última etapa de su vida se ve envuelta en turbulencias aún más fuertes casi las de su juventud, aunque de otra índole más teórica. Tolstói se escora hacia lo ideológico y desestima su propia obra, con la consiguiente reacción de su esposa y familia, que le animan a continuar con la literatura y dejarse de teorías religiosas.
El final de su vida, la escapada y la muerte en el camino, ya es conocido: Rolland aporta una carta escrita por Tolstói y dirigida a su esposa cuando empezó a pensar en escapar, años antes de hacerlo realmente. Carta muy elocuente y emotiva, en la que expresa su necesidad de soledad y a la vez es una declaración de amor y un reconocimiento a la vida en común con Sofía.
Como colofón, el libro incluye un apéndice sobre la obra póstuma de Tolstói, así como un breve texto sobre sus relaciones con Oriente: China, Japón y la India. Y una carta que, dos meses antes de morir, el viejo Tolstói dirigió al entonces joven Gandhi.

Ariodante

COMIENZA A LEERLO
FICHA DEL LIBRO


Título: Vida de Tolstói | Autor: Romain Rolland | Editorial: Acantilado | Páginas: 240 | Precio : 19,50€

El novelista ruso Iván Goncharov obtuvo un notorio éxito gracias a la contraposición de personajes enfrentados. Así, su obra maestra Oblómov, ponía frente a frente al noble ruso adueñado por el conformismo y la desidia, con un alemán partidiario de la innovación y el progreso. Un esquema parecido pero con un único personaje se ofrece en Una historia corriente donde el enfrentamiento es entre lo que el protagonista era, y en lo que se convierte. Esa contraposición también se halla en El mal del ímpetu donde una hiperactiva familia tiene su opuesto en Tiazhelenko, hombre que habla, come y ‘vive’ sin salir de su cama. LEER MÁS


La familia Zúrov son unos seres encantadores durante el largo invierno ruso. Personas hospitalarias, dulces y cariñosas que reciben amablemente a sus invitados, brindándoles todos tipo de atenciones. Nuestro narrador sólo les conoce en esta época en la que disfruta durante una temporada de su compañía.

Todo cambia cuando en una visita menciona de pasada que el tiempo está mejorando y que días cálidos se avecinan pronto. Un extraño brillo en los ojos de todos ellos y una miradas y sonrisas cómplices se cruzan, desazonando a nuestro hombre que desconoce los motivos ocultos.

Tras una tácita investigación halla la razón. Al llegar el verano “Se lanzan a vadear los ríos, se sumergen los pantanos, se abren paso por entre tupidos matorrales cubiertos de espinas, trepan a los árboles más altos; ¡cuántas veces se han caído, se han precipitado en abismos, se han hundido en en lodo, han tiritado de frío e incluso, qué horror, han padecido, hambre y sed!”. Claro que este es el punto de vista de Tiazhelenko, quien desde su cama “llamaba ‘desayuno’ a lo que cuatro personas fácilmente habrían podido llamar su comida”.

Klimovich, que así se llama nuestro hombre, decide comprobar en persona si ese ‘mal de ímpetu es real o exagerado aceptando dar un paseo con la familia. ¡Estás perdido! le recrimina Tiazhelenko.

Con muchísimo humor ingenioso, travieso y rimbombante nuestro Goncharov cuenta las aventuras y desventuras de la familia Zúrov y los esfuerzos por verificar su mal de Klimovich. Son muchas las escenas, situaciones y comentarios que nos harán sonreír tanto de cara como de inteligencia ante el talento del autor.

Recomendamos encarecidamente esta obrita muy especial que seguro que les hace pasar un buen rato y que a buen seguro recomendarán ustedes también después de leerla.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO


Título: El mal del ímpetu | Autor: Iván Goncharov | Editorial: Minúscula| Páginas: 110 | Precio : 12,50€ |