
El fichaje de Qiu Xiaolong y su inspector-jefe Chen Cao por Tusquets no para de ofrecernos casos cada vez más maduros y profundos que evolucionan a la par que su protagonista. El inspector Chen Cao es un hombre muy sociable, su capacidad para hacer favores y que otros se los deban a él no tiene límites. Sin embargo, su conciencia le impide usarlos para su beneficio personal. Eso hace de él un hombre integro con infinitos contactos los cuales usa como hábiles herramientas para los fines investigadores que necesita. LEER MÁS
Destaca también su gran cultura. Ha traducido al chino grandes novelas policíacas las cuales ha estudiado en detalle abriendo la veta psicológica en las investigaciones de su departamento. Aparte es un estudioso literato tanto la literatura occidental clásica como la China están siempre presentes en sus relatos y corren paralelos la poesía y la sangre.
No obstante, su vida personal no funciona como debería, incapaz de mantener una vida sentimental plena sufre por su pasada relación con Ling y no se atreve a lanzarse a por la joven ayudante del caso anterior que ni siquiera aparece personalmente en este.
El caso Mao es una novela histórica. Como todas las de serie está ambientada en los primeros noventa, pero hunde sus conexiones y sus tramas con el principio del comunismo chino, la Revolución cultural, adentrándose hasta el nuevo capitalismo y los “bolsillos llenos”. Por eso quizás resulte tan atractiva y adictiva puesto que nos presenta cuatro décadas de avatares chinos cruzadas en vertical por la trama y la investigación.
En este caso Xiaolong apunta lo más alto posible, al propio Mao, y a una de las amantes que tuvo, la bailarina y actriz Shang. Después del romance ella se suicida dejando una hija que repite sus pasos con diferentes amantes de bajo nivel. Un accidente acaba con su vida quedando en pie sólo su hija, la nieta de Shang, Jiao, quien será la verdadera protagonista de la trama.
Al parecer Mao entregó “algo” desconocido a su amante Shang. Ese “algo” ha pasado de generación en generación hasta su nieta Jiao. Aunque ha sido investigado durante décadas no se ha podido descubrir qué es. Ahora que Jiao, una simple recepcionista, de repente empieza a vivir una vida de nueva rica sin tener amante conocido las alarmas se encienden ante la posibilidad de que haya vendido o intentado vender ese “algo” a occidente.
Abandonados ya los métodos de tortura sistemática, el ministro pide a Chen Cao que se ocupe del asunto antes de que los equipos especiales lo hagan.
Chen deberá mantener un dificilísimo equilibrio entre la investigación, la presión política, las amistades y las nuevas revelaciones sobre Mao que irá descubriendo, para al final encontrar, no ya las respuestas, pero sí los porqués de tanto jaleo.
El Wallander chino sigue dándonos horas y horas de agradable lectura y lecciones de costumbrismo social chino. No se pierdan este interesante Caso Mao.
Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO
Título: El caso Mao | Autor: Qiu Xiaolong | Editorial: Tusquets | Páginas: 336 | Precio : 19€ |
No obstante, su vida personal no funciona como debería, incapaz de mantener una vida sentimental plena sufre por su pasada relación con Ling y no se atreve a lanzarse a por la joven ayudante del caso anterior que ni siquiera aparece personalmente en este.
El caso Mao es una novela histórica. Como todas las de serie está ambientada en los primeros noventa, pero hunde sus conexiones y sus tramas con el principio del comunismo chino, la Revolución cultural, adentrándose hasta el nuevo capitalismo y los “bolsillos llenos”. Por eso quizás resulte tan atractiva y adictiva puesto que nos presenta cuatro décadas de avatares chinos cruzadas en vertical por la trama y la investigación.
En este caso Xiaolong apunta lo más alto posible, al propio Mao, y a una de las amantes que tuvo, la bailarina y actriz Shang. Después del romance ella se suicida dejando una hija que repite sus pasos con diferentes amantes de bajo nivel. Un accidente acaba con su vida quedando en pie sólo su hija, la nieta de Shang, Jiao, quien será la verdadera protagonista de la trama.
Al parecer Mao entregó “algo” desconocido a su amante Shang. Ese “algo” ha pasado de generación en generación hasta su nieta Jiao. Aunque ha sido investigado durante décadas no se ha podido descubrir qué es. Ahora que Jiao, una simple recepcionista, de repente empieza a vivir una vida de nueva rica sin tener amante conocido las alarmas se encienden ante la posibilidad de que haya vendido o intentado vender ese “algo” a occidente.
Abandonados ya los métodos de tortura sistemática, el ministro pide a Chen Cao que se ocupe del asunto antes de que los equipos especiales lo hagan.
Chen deberá mantener un dificilísimo equilibrio entre la investigación, la presión política, las amistades y las nuevas revelaciones sobre Mao que irá descubriendo, para al final encontrar, no ya las respuestas, pero sí los porqués de tanto jaleo.
El Wallander chino sigue dándonos horas y horas de agradable lectura y lecciones de costumbrismo social chino. No se pierdan este interesante Caso Mao.
Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO
Título: El caso Mao | Autor: Qiu Xiaolong | Editorial: Tusquets | Páginas: 336 | Precio : 19€ |


Hace aproximadamente un año, Katherine Pancol nos sorprendió con una historia deliciosa que hablaba sobre "Los ojos amarillos de los cocodrilos". Novela que la consagró en España y que ha hecho que entre a formar parte de ese grupo de novelistas francesas cuyas historias son algo más que meras palabras escritas. Novelistas como Anna Gavalda o Muriel Barbery . Como ellas, las historias que teje Katherine Pancol saben cómo llegar muy adentro del lector.
Con motivo de la edición de "Los ojos amarillos de los cocodrilos", Katherine Pancol fue entrevistada en el programa de TVE, "Página 2", allí habló de que esta novela formaba parte de una trilogía. LEER MÁS
Con motivo de la edición de "Los ojos amarillos de los cocodrilos", Katherine Pancol fue entrevistada en el programa de TVE, "Página 2", allí habló de que esta novela formaba parte de una trilogía. LEER MÁS
Pues bien, caso con dos años de retraso respecto a su país de origen, Francia, se ha editado en España la esperada segunda parte: "El vals lento de las tortugas" a la que, en el país galo, ya ha seguido en abril de 2010 una tercera: "Las ardillas de Central Park están tristes los lunes". Katherine Pancol ha editado más novelas, quizás al amparo del éxito de esta trilogía "La Esfera de los Libros" u otra editorial se presta a editarlos.
La nueva entrega tiene más de seiscientas páginas que se leen de un tirón. Pero, tras leerlo me he quedado con una duda: ¿realmente podemos hablar de una segunda parte tal cuál? Lógicamente, lo es de forma reconocida por la propia autora, pero esta segunda parte no es como otras segundas partes: tiene su propia personalidad lo que hace que, si se lee sin haber leído la anterior, pueda seguirse de forma independiente. Lógicamente, tiene puntos en común: los personajes son los mismos, igual que la ciudad donde se desarrolla la acción, París pero éstos han experimentado tal evolución que le permite cierto "independentismo" a la historia.
Katherine Pancol, a raíz del éxito de "Los ojos amarillos de los cocodrilos", hubiese podido perfectamente escribir una segunda parte que fuese una mera continuación de la anterior con pocos cambios, pero no ha sido así. El primer gran cambio que se observa es en los mismos personajes. A todos ellos se les nota una evolución, una mayor madurez con varias sorpresas. Hay personajes (y no voy a desvelar quiénes porque esta es de esas novelas que, como cuentes el argumento rompes todo su hechizo y misterio) que en la primera parte mostraban una cara muy diferente a la que presentan en esta. Personajes que sorprenden porque no te esperabas de ellos dicho cambio. No es un mero cambio de registro, sino algo más profundo; tanto que llegas a preguntarte si es el mismo protagonista. Todo ello contribuye a crear un gran ritmo a la novela.
No es aburrida. A lo largo de la misma, vas saltando de sorpresa en sorpresa. Se percibe un cierta mejora en la madurez alcanzada por Katherine Pancol como escritora. Se nota que ha querido arriesgarse y le ha salido bien, ha sido valiente. Estas tortugas, pese al título, no bailan el vals tan lento sino que tienen mucho ritmo.
Otro cambio que he percibido respecto a la primera es que no es una novela tan intimista ni " social" como la anterior. "El vals lento de las tortugas" es un thriller con todas las de la ley: tenemos un asesino en serie que va sembrando las calles de París de cadáveres, un personaje que aparece de repente de forma misteriosa, intriga.... Incluso a quien no le guste la novela negra le sabrá cautivar. Lógicamente Josephine sigue con su Edad Media. Ahora está escribiendo un libro sobre los colores en esta época.
Estas tortugas rompen el tópico de que " nunca segundas partes fueron buenas", esperemos que la tercera, con estas ardillas de Central Park que se ponen tristes los lunes, aún sea mejor.
Ysabel - La bibliotecaria de El Perelló
FICHA DEL LIBRO
Título: El vals lento de las tortugas | Autor: Katherine Pancol | Editorial: Esfera de los libros | Páginas: 640 | Precio : 21,90€
La nueva entrega tiene más de seiscientas páginas que se leen de un tirón. Pero, tras leerlo me he quedado con una duda: ¿realmente podemos hablar de una segunda parte tal cuál? Lógicamente, lo es de forma reconocida por la propia autora, pero esta segunda parte no es como otras segundas partes: tiene su propia personalidad lo que hace que, si se lee sin haber leído la anterior, pueda seguirse de forma independiente. Lógicamente, tiene puntos en común: los personajes son los mismos, igual que la ciudad donde se desarrolla la acción, París pero éstos han experimentado tal evolución que le permite cierto "independentismo" a la historia.
Katherine Pancol, a raíz del éxito de "Los ojos amarillos de los cocodrilos", hubiese podido perfectamente escribir una segunda parte que fuese una mera continuación de la anterior con pocos cambios, pero no ha sido así. El primer gran cambio que se observa es en los mismos personajes. A todos ellos se les nota una evolución, una mayor madurez con varias sorpresas. Hay personajes (y no voy a desvelar quiénes porque esta es de esas novelas que, como cuentes el argumento rompes todo su hechizo y misterio) que en la primera parte mostraban una cara muy diferente a la que presentan en esta. Personajes que sorprenden porque no te esperabas de ellos dicho cambio. No es un mero cambio de registro, sino algo más profundo; tanto que llegas a preguntarte si es el mismo protagonista. Todo ello contribuye a crear un gran ritmo a la novela.
No es aburrida. A lo largo de la misma, vas saltando de sorpresa en sorpresa. Se percibe un cierta mejora en la madurez alcanzada por Katherine Pancol como escritora. Se nota que ha querido arriesgarse y le ha salido bien, ha sido valiente. Estas tortugas, pese al título, no bailan el vals tan lento sino que tienen mucho ritmo.
Otro cambio que he percibido respecto a la primera es que no es una novela tan intimista ni " social" como la anterior. "El vals lento de las tortugas" es un thriller con todas las de la ley: tenemos un asesino en serie que va sembrando las calles de París de cadáveres, un personaje que aparece de repente de forma misteriosa, intriga.... Incluso a quien no le guste la novela negra le sabrá cautivar. Lógicamente Josephine sigue con su Edad Media. Ahora está escribiendo un libro sobre los colores en esta época.
Estas tortugas rompen el tópico de que " nunca segundas partes fueron buenas", esperemos que la tercera, con estas ardillas de Central Park que se ponen tristes los lunes, aún sea mejor.
Ysabel - La bibliotecaria de El Perelló
FICHA DEL LIBRO
Título: El vals lento de las tortugas | Autor: Katherine Pancol | Editorial: Esfera de los libros | Páginas: 640 | Precio : 21,90€


No se les puede negar a los jurados del Premio Planeta olfato para el tirón comercial. Han dado con la panacea del éxito: escritora más novela de sentimientos. Nada que objetar: el público femenino es –dicen- el que lee mayoritariamente y está en su derecho a pedir lo que le interesa, mal que les pese a muchos.
La valenciana Carmen Amoraga lleva una trayectoria notable: en 1997 obtuvo el Ateneo Joven de Sevilla con Para que nada se pierda, más tarde fue finalista del Nadal con Algo parecido al amor y ha vuelto a quedar finalista del Planeta con El tiempo mientras tanto. LEER MÁS
La valenciana Carmen Amoraga lleva una trayectoria notable: en 1997 obtuvo el Ateneo Joven de Sevilla con Para que nada se pierda, más tarde fue finalista del Nadal con Algo parecido al amor y ha vuelto a quedar finalista del Planeta con El tiempo mientras tanto. LEER MÁS
Como no podía ser de otra manera, ante tanta buena estrella ya se han alzado los recalcitrantes acid-tongued para restarle méritos e intentar rebajarla colgándole el sambenito de escritora romántica. Pero, ¿que significa romántico? Porque, si por romántico entendemos todo aquello que afecta al sentimiento, la lista de escritores (masculinos) que se agruparían bajo dicho paraguas sería interminable: Sófocles, Virgilio, Victor Hugo, Shakespeare, Stendhal, Nabokov, Bécquer, Fitzgerald, Galdós, Muñoz Molina...
Lo que existe, más bien, es un problema de diccionario, un vacío léxico entre la novela rosa (que es lo mismo de buena o mala que la literatura vampírica, por ejemplo) y lo romántico, un vocablo que integre lo sentimental y se distancie del sentimentalismo.
Hecha esta puntualización conviene aclarar que la novela de Amoraga no es el drama de una pobre chica, María José, que queda en coma tras un accidente de tráfico y de su atribulada madre que la atiende escindida entre el deber y la culpa. El tiempo mientras tanto habla de otro drama, el de la frustración por no haber vivido las vidas que quisimos o que creímos querer. Dicha frustración no es baladí ni anecdótica, afecta a todo quisque en mayor o menor medida, la padeció hasta la enajenación Alonso Quijano.
Con acertada voz narrativa y huyendo de imposturas maniqueas se desdobla Amoraga en María José, Pilar, Fermín, Paco y Marga para componer un collage de ilusiones truncadas, rivalidades, egoísmos, engaños y rencores, un pequeño repertorio de la amalgamada condición humana. Especialmente conmovedora es la relación –o ausencia de ella- entre los padres de la accidentada, Pilar y Paco, cimentada en la conveniencia y carcomida por recíprocas expectativas fallidas. Y sin embargo, al trasluz de su resentimiento, a Pilar le lastima el solitario dolor de Paco ante la desgracia de su hija. No nos es del todo indiferente el prójimo si su dolor es el nuestro, parece sospechar Pilar mientras la ocasión de averiguarlo y quizá de hacer reparaciones se le ha echado encima, un agorero tempus fugit que la escritora nos asesta desde el título.
Perturbadora es también la truculenta –y por ello verosímil- historia de Goumba, el pequeño inmigrante cuyas ensoñaciones de prosperidad europea se ven trágicamente defraudadas por un resbalón en un charco de lluvia y aceite.
El argumento de esta novela recuerda remotamente a la película Hable con ella, no en vano la menciona Amoraga en las primeras páginas. Por cierto, no hemos oído nunca que a Pedro Almodóvar, cuyo cine es puro sentimiento hiperbólico, se le haya llamado nunca cineasta romántico. ¿O sí?
LALE GONZÁLEZ-COTTA
FICHA DEL LIBRO
Título: El tiempo mientras tanto | Autor: Carmen Amoraga | Editorial: Planeta | Páginas: 304 | Precio : 21€
Lo que existe, más bien, es un problema de diccionario, un vacío léxico entre la novela rosa (que es lo mismo de buena o mala que la literatura vampírica, por ejemplo) y lo romántico, un vocablo que integre lo sentimental y se distancie del sentimentalismo.
Hecha esta puntualización conviene aclarar que la novela de Amoraga no es el drama de una pobre chica, María José, que queda en coma tras un accidente de tráfico y de su atribulada madre que la atiende escindida entre el deber y la culpa. El tiempo mientras tanto habla de otro drama, el de la frustración por no haber vivido las vidas que quisimos o que creímos querer. Dicha frustración no es baladí ni anecdótica, afecta a todo quisque en mayor o menor medida, la padeció hasta la enajenación Alonso Quijano.
Con acertada voz narrativa y huyendo de imposturas maniqueas se desdobla Amoraga en María José, Pilar, Fermín, Paco y Marga para componer un collage de ilusiones truncadas, rivalidades, egoísmos, engaños y rencores, un pequeño repertorio de la amalgamada condición humana. Especialmente conmovedora es la relación –o ausencia de ella- entre los padres de la accidentada, Pilar y Paco, cimentada en la conveniencia y carcomida por recíprocas expectativas fallidas. Y sin embargo, al trasluz de su resentimiento, a Pilar le lastima el solitario dolor de Paco ante la desgracia de su hija. No nos es del todo indiferente el prójimo si su dolor es el nuestro, parece sospechar Pilar mientras la ocasión de averiguarlo y quizá de hacer reparaciones se le ha echado encima, un agorero tempus fugit que la escritora nos asesta desde el título.
Perturbadora es también la truculenta –y por ello verosímil- historia de Goumba, el pequeño inmigrante cuyas ensoñaciones de prosperidad europea se ven trágicamente defraudadas por un resbalón en un charco de lluvia y aceite.
El argumento de esta novela recuerda remotamente a la película Hable con ella, no en vano la menciona Amoraga en las primeras páginas. Por cierto, no hemos oído nunca que a Pedro Almodóvar, cuyo cine es puro sentimiento hiperbólico, se le haya llamado nunca cineasta romántico. ¿O sí?
LALE GONZÁLEZ-COTTA
FICHA DEL LIBRO
Título: El tiempo mientras tanto | Autor: Carmen Amoraga | Editorial: Planeta | Páginas: 304 | Precio : 21€


Cuando leí “El jardín japonés” me dije que este era uno de esos escritores a los que quería seguir. Después vino “Recursos humanos” que tengo pendiente y que me reclama desde hace semanas. Ahora llega “La señora Rojo” (Páginas de Espuma. 2010) y la verdad es que he asistido a una fiesta salvaje de pasión, técnica y literatura mezclada en su precisa medida con una sensibilidad social que hace que Antonio Ortuño (México, 1976) avance con grandes y seguros pasos por su carrera literaria. LEER MÁS
Los relatos que componen “La señora Rojo” están divididos en dos partes: La carne y El mundo. Los que componen la primera sección son los circunscritos al ámbito de lo individual, reflejan con sutil ironía y con ferocidad, las perplejidades de vidas anónimas que guardan en su cotidianidad grandes historias que bajo la pluma de Ortuño cobran tintes dramáticos. Los segundos ensayan los grandes temas de América Latina, proponen una puesta en escena de temas como la represión en las cárceles por razón de conciencia, los nacionalismos y la locura de las fronteras, la Historia y sus maneras de abordarla, el heroísmo que pasa a esa Historia sin saber de verdad lo que hay detrás. Tenemos entonces un libro que bebe la realidad y la transforma en relatos sólidos.
De la primera sección, La carne, destacamos dos: Felicidad y “El Grimorio de los Vencidos”. “Felicidad”, siendo tan breve, encierra en su atmósfera toda la tragedia y la culpa de sus protagonistas. Al leerlo, pasan por delante de uno las infinitas posibilidades de esas vidas tan comunes y condenadas a quedarse mudas junto a la otra a pesar de que el amor verdadero estaba al acecho. Resuelto con un golpe seco, la sensación que a uno le aborda es la de conocer al protagonista mucho más de lo que uno cree.
En “El Grimorio de los Vencidos”, más extenso, nos va paseando por un amplio catálogo de emociones y paisajes que van arrimándonos a lo fantástico. Su protagonista es uno de esos que se merece un premio a su constancia.
De la segunda, El mundo hay que hacer otras cuentas. En esta sección asistimos a la puesta en movimiento de muchas teorías sobre qué es lo que ocurre en América Latina y en otros regímenes totalitarios. En “La culpa de las revueltas” asistimos al derramamiento de sangre de los que protestan por manos de una autoridad desquiciada. En “Historia” la teoría sobre cómo se gestan las invasiones cual es la intrahistoria de los que son invadidos. El revés del conflicto que no se lee en los libros oficiales. “Boca pequeña y labios delgados” es un asomo a las medidas de presión sobre los presos llevadas a cabo por profesionales de la tortura psicológica. “Pavura” es uno de mis favoritos. Un hombre que trabaja como vigilante de seguridad en el aeropuerto se obsesiona con su puesto lo que le conduce a un desenlace absurdo pero que revela la locura a la que estamos llegando por el miedo al otro. “Héroe” cierra el libro narrándonos la historia de una foto, como se gesta un líder que nunca combatió contra nadie. Un brillante broche o fin de fiesta de una literatura que ha madurado, que ha llegado a su nivel óptimo de creación.
Hay que leer a Antonio Ortuño, seguirle. Su prosa nos va a seguir sorprendiendo, su capacidad para convertir los pequeños y grandes temas en buena literatura con una capacidad técnica que nos deja ver el dominio que tiene sobre su universo y sobre su oficio.
Pedro Crenes
FICHA DEL LIBRO
Título: La señora Rojo | Autor: Antonio Ortuño | Editorial: Páginas de Espuma| Páginas: 112| Precio : 14€ |
De la primera sección, La carne, destacamos dos: Felicidad y “El Grimorio de los Vencidos”. “Felicidad”, siendo tan breve, encierra en su atmósfera toda la tragedia y la culpa de sus protagonistas. Al leerlo, pasan por delante de uno las infinitas posibilidades de esas vidas tan comunes y condenadas a quedarse mudas junto a la otra a pesar de que el amor verdadero estaba al acecho. Resuelto con un golpe seco, la sensación que a uno le aborda es la de conocer al protagonista mucho más de lo que uno cree.
En “El Grimorio de los Vencidos”, más extenso, nos va paseando por un amplio catálogo de emociones y paisajes que van arrimándonos a lo fantástico. Su protagonista es uno de esos que se merece un premio a su constancia.
De la segunda, El mundo hay que hacer otras cuentas. En esta sección asistimos a la puesta en movimiento de muchas teorías sobre qué es lo que ocurre en América Latina y en otros regímenes totalitarios. En “La culpa de las revueltas” asistimos al derramamiento de sangre de los que protestan por manos de una autoridad desquiciada. En “Historia” la teoría sobre cómo se gestan las invasiones cual es la intrahistoria de los que son invadidos. El revés del conflicto que no se lee en los libros oficiales. “Boca pequeña y labios delgados” es un asomo a las medidas de presión sobre los presos llevadas a cabo por profesionales de la tortura psicológica. “Pavura” es uno de mis favoritos. Un hombre que trabaja como vigilante de seguridad en el aeropuerto se obsesiona con su puesto lo que le conduce a un desenlace absurdo pero que revela la locura a la que estamos llegando por el miedo al otro. “Héroe” cierra el libro narrándonos la historia de una foto, como se gesta un líder que nunca combatió contra nadie. Un brillante broche o fin de fiesta de una literatura que ha madurado, que ha llegado a su nivel óptimo de creación.
Hay que leer a Antonio Ortuño, seguirle. Su prosa nos va a seguir sorprendiendo, su capacidad para convertir los pequeños y grandes temas en buena literatura con una capacidad técnica que nos deja ver el dominio que tiene sobre su universo y sobre su oficio.
Pedro Crenes
FICHA DEL LIBRO
Título: La señora Rojo | Autor: Antonio Ortuño | Editorial: Páginas de Espuma| Páginas: 112| Precio : 14€ |


El grano en el culo de Putin ha vuelto. Sin su tocayo tan polémico como renovador de la literatura rusa ésta se habría muerto desde la caída del telón de acero. Vladimir Sorokin ha hecho posible que a finales de siglo veinte y principios de veintiuno la mayor fábrica de buenos escritores y de buenas obras de la historia -la Rusia del XIX y principios del XX- no haya cerrado definitivamente. Es cierto que el ERE afecta y mucho, pero Putin y el oscurantismo y las purgas soviéticas aún más. Mientras la maquinaria va tomando el nivel deseado podremos ir disfrutando de obras tan honestas e ingeniosas como este El hielo. LEER MÁS
El argumento es sencillo, unos locos se dedican a secuestrar a rubios y rubias de ojos azules para golpearles el esternón con martillos hechos de hielo. El hielo proviene de los restos de un meteorito caído en Siberia y el efecto que produce en las víctimas es bien diferente, mientras las mayoría lógicamente pasa a mejor vida, el resto sorprendentemente se sume en un trance que hace que su corazón literalmente hable. Ellos son los “hermanos” y “hermanas”, grupo de 23.000 seres con características especiales.
Élite, secta, locos, manipuladores, asesinos, iluminados serán algunos de los calificativos que el lector irá dando poco a poco a los miembros del grupo.
Tras una primera parte en la que Sorokin escribe una novela totalmente moderna que refleja el Moscú actual, se sucede una segunda parte donde por boca de una adolescente rusa contará el origen del grupo que sobrevivirá a la historia rusa del siglo veinte, desde Stalin a los nazis, siguiendo por Khrusev, Breznez, Yeltsin hasta la actualidad. Emotiva, tierna pero implacable esta sección entronca parcialmente con la literatura rusa de siempre.
Fábula posmoderna que avisa acerca de los fundamentalismos cercanos que nos rodean pero que como moraleja amenaza que es peor no tenerlos, pues esos nos convierte en carne-máquinas muertos. Obra honesta puesto que no promete más que lo que da, intriga, acción, emotividad y buenas dosis de reflexión pero sin estridencias.
Puesto que hoy día ya es mucho decir que podamos leer a un autor ruso vivito y coleando (o martilleando en este caso) les aconsejamos que hagan la prueba, sobre todo si les gusta lo fantástico, la ciencia-ficción y los otros puntos de vista vitales. Comprobarán si su corazón les habla o está muerto.
El Limonero - cÍtrica literaria
FICHA DEL LIBRO
Título: El hielo | Autor: Vladimir Sorokin | Editorial: Alfaguara| Páginas: 336 | Precio : 18,50€ |
Élite, secta, locos, manipuladores, asesinos, iluminados serán algunos de los calificativos que el lector irá dando poco a poco a los miembros del grupo.
Tras una primera parte en la que Sorokin escribe una novela totalmente moderna que refleja el Moscú actual, se sucede una segunda parte donde por boca de una adolescente rusa contará el origen del grupo que sobrevivirá a la historia rusa del siglo veinte, desde Stalin a los nazis, siguiendo por Khrusev, Breznez, Yeltsin hasta la actualidad. Emotiva, tierna pero implacable esta sección entronca parcialmente con la literatura rusa de siempre.
Fábula posmoderna que avisa acerca de los fundamentalismos cercanos que nos rodean pero que como moraleja amenaza que es peor no tenerlos, pues esos nos convierte en carne-máquinas muertos. Obra honesta puesto que no promete más que lo que da, intriga, acción, emotividad y buenas dosis de reflexión pero sin estridencias.
Puesto que hoy día ya es mucho decir que podamos leer a un autor ruso vivito y coleando (o martilleando en este caso) les aconsejamos que hagan la prueba, sobre todo si les gusta lo fantástico, la ciencia-ficción y los otros puntos de vista vitales. Comprobarán si su corazón les habla o está muerto.
El Limonero - cÍtrica literaria
FICHA DEL LIBRO
Título: El hielo | Autor: Vladimir Sorokin | Editorial: Alfaguara| Páginas: 336 | Precio : 18,50€ |


Craig Russell ha conseguido un buen equilibrio sobre las dos escuelas de la novela negra de posguerra a ambos lados del charco. Por un lado ubica a su detective Lennox en la ciudad escocesa de Glasgow, en aquel entonces (1953) segunda ciudad del Reino Unido, pero lo construye alejado del típico investigador londinense fino, educado, amante de la ley y la justicia; Lennox guarda mucho más parecido con sus congéneres de la escuela norteamericana, un hombre que recurre frecuentemente a la violencia y a las armas para obtener información o defenderse, incluso que trabaja en su mayor parte para los tres reyes, los amos de los negocios sucios glasgowianos. LEER MÁS
Los bajos fondos tienen en él al fino trabajador que necesitan para efectuar ciertos trabajitos, fisgoneos e investigaciones que no pueden encargar a la policía por razones obvios ni a sus matones por su nula capacidad de razonamiento. Esto no lo hace ser un delincuente, menos aún comparado con las propias fuerzas del orden retratadas cuyo comportamiento es parecido, pero tampoco es un gentleman precisamente. Su atractivo físico, su edad mediada la treintena, su origen canadiense y su estatus de militar desmovilizado del imperio le hacen ser un hombre original con unos actos consecuentes a los que pronto el lector de acostumbra y que poco a poco va disculpando por razones de supervivencia. La ironía, el sarcasmo, el humor negro y un alto grado de determinismo y cinismo son sus armas -aparte de una porra plana- para enfrentarse a los criminales y a los policías.
Lennox es precisamente el título que inaugura la saga. Un jefecillo de clase b es asesinado y al poco su gemelo intenta contratar a Lennox para que averigüe quién lo ha hecho. La muerte de este último después de una paliza que el propio detective le propina tras negarse a investigar para él hará que la policía le crea culpable. Los tres reyes, los amos de los bajos fondos glasgowianos para los que trabaja el canadiense, se preocupan por tanto revuelo y le ponen a investigar lo sucedido. Otro caso se cierra en falso por el propio cliente lo cual hace sospechar a nuestro detective de que hay algo oculto. Ambas investigaciones seguirán avanzado y sorprendentemente convergiendo a medida que se desarrolla la obra.
La negra, sucia y húmeda ciudad escocesa enmarca las investigaciones de Lennox y actúa como si fuera un personaje más. La sociedad de allí es la principal culpable. Está entretejida con el crimen y este se vale de sus bases para prosperar.
La poca o ninguna confianza que Lennox demuestra en la ley le hace estar más cerca de los criminales que de los propios policías. En la mente del lector queda arraigada la convicción de que la enfermedad que padece el organismo social es endémica. Una y otra vez volverá a repetirse, con sordidez creciente, el ciclo de violencia. Y Lennox se tendrá que jugar el cuello para conseguir hacer bien su trabajo.
Russell es capaz de mantener la acción, la tensión y la investigación en su justa y progresiva medida creando una obra y una saga muy del gusto de la novela negra clásica, del cine de gansters en blanco y negro aunque localizado en las Islas Británicas.
Estén bien atentos a su segunda obra, El beso de Glasgow ya a la venta y que este fin de semana reseñaremos.
Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO
Título: Lennox | Autor: Craig Russell | Editorial: Roca | Páginas: 336 | Precio : 19€
Lennox es precisamente el título que inaugura la saga. Un jefecillo de clase b es asesinado y al poco su gemelo intenta contratar a Lennox para que averigüe quién lo ha hecho. La muerte de este último después de una paliza que el propio detective le propina tras negarse a investigar para él hará que la policía le crea culpable. Los tres reyes, los amos de los bajos fondos glasgowianos para los que trabaja el canadiense, se preocupan por tanto revuelo y le ponen a investigar lo sucedido. Otro caso se cierra en falso por el propio cliente lo cual hace sospechar a nuestro detective de que hay algo oculto. Ambas investigaciones seguirán avanzado y sorprendentemente convergiendo a medida que se desarrolla la obra.
La negra, sucia y húmeda ciudad escocesa enmarca las investigaciones de Lennox y actúa como si fuera un personaje más. La sociedad de allí es la principal culpable. Está entretejida con el crimen y este se vale de sus bases para prosperar.
La poca o ninguna confianza que Lennox demuestra en la ley le hace estar más cerca de los criminales que de los propios policías. En la mente del lector queda arraigada la convicción de que la enfermedad que padece el organismo social es endémica. Una y otra vez volverá a repetirse, con sordidez creciente, el ciclo de violencia. Y Lennox se tendrá que jugar el cuello para conseguir hacer bien su trabajo.
Russell es capaz de mantener la acción, la tensión y la investigación en su justa y progresiva medida creando una obra y una saga muy del gusto de la novela negra clásica, del cine de gansters en blanco y negro aunque localizado en las Islas Británicas.
Estén bien atentos a su segunda obra, El beso de Glasgow ya a la venta y que este fin de semana reseñaremos.
Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO
Título: Lennox | Autor: Craig Russell | Editorial: Roca | Páginas: 336 | Precio : 19€

Mientras corre el año 1984 alguien mueve el cambio de agujas y de repente todo el tren se encuentra en 1Q84. Invitados y no invitados al tren apenas se dan cuenta del cambio. No obstante Aomame y Tengo lo perciben paulatinamente.
1Q84 es un libro de fantasía...claro, fantasía al estilo de Murakami. A dicha fantasía, el japonés tiene acostumbrados a sus seguidores en las últimas décadas. El grado de divergencia con la realidad del primer libro es una de sus claves, nunca se aleja demasiado, corre paralela a la misma dando algún que otro latigazo que deja descuadrado al lector, pero siempre es sostenible, nunca llega al extremo de “El fin del mundo”. LEER MÁS
1Q84 es un libro de fantasía...claro, fantasía al estilo de Murakami. A dicha fantasía, el japonés tiene acostumbrados a sus seguidores en las últimas décadas. El grado de divergencia con la realidad del primer libro es una de sus claves, nunca se aleja demasiado, corre paralela a la misma dando algún que otro latigazo que deja descuadrado al lector, pero siempre es sostenible, nunca llega al extremo de “El fin del mundo”. LEER MÁS
Las dicotomías en sus relatos son constantes, y 1Q84 no podía ser menos. Aomame y Tengo son los dos personajes enfocados, no diremos principales puesto que eso es opinable, personalmente creo que la verdadera protagonista es Fukaeki. Por enfocados queremos decir que los capítulos alternos siguen a cada uno.
Aomame simula ser monitora de gimnasio mientras en su interior vive una asesina real. Tengo es un hombre del renacimiento doméstico, profesor de matemáticas, músico y escritor al mismo tiempo y con buena calidad todo ello.
Tengo también es lector de una editorial cuando descubre La crisálida del aire, una obra aparentemente de fantástica escrita por una chica menor de edad. Aunque con buenas artes tanto él como Komatsu, el editor, coinciden en que le falta algo. La deshonesta proposición de corregirlo adaptándolo a lo que se espera de la obra pero de incógnito será el detonante de toda la trama.
Fukaeri es joven chica que ha escrito La crisálida del aire. Todo en ella es complicado. La obra no la escribió ella sino que la dictó, no está escolarizada por su dislexia, no tiene la regla y vive con un profesor que no es su tutor legal por que sus padres están ilocalizables.
Aomame primero y Tengo después perciben que la realidad se va quebrando poco a poco, pero no sólo en el presente, sino que el pasado -algo difuso para ambos- comienza a tomar su verdadera forma. Sin embargo sus ocupaciones y preocupaciones actuales les impiden profundizar por el momento en esas evidencias.
Como el mismo libro avisa “Fijándose bien se podían distinguir varios hilos flotando en el aire. Quien quisiera verlos, los veía”. Uno de esos hilos que flota es el de la doble moral al tratar con las sectas. Murakami juega con el lector en el primer libro, amaga sobre el peligro de ellas, las posibles complicaciones que pueden traer a sus adeptos y sus hijos, es decir, regala los oídos a la sociedad actual, mientras la realidad del argumento lo contradice, introduce la doble moral haciendo que los asesinos, quienes ordenan asesinar, los maltratadores que empujan a las mujeres suicidarse por ellos, los fraudulentos, aprovechados y aquellos que por su promiscuidad tienden a romper familias, incluso quienes llevan a sus hijos los domingos de casa en casa con fines económicos -como el padre de Tengo-, no son los sectarios, sino quienes han “escapado” del grupo o aquellos que nunca pertenecieron a él. En el segundo libro esto se magnifica ya que hasta la misma Aomame duda de estar haciendo “el bien” al enfrentarse a ellos. Incluso el único que parece mantener cierto equilibrio, Tengo, sucumbe plenamente a la presión de grupo y al comportamiento sectario al ceder ante en su editor y ante Fukaeri violando su conciencia para mantener esos vínculos. Esto forma parte de la otra realidad a la que Murakami nos arrastra.
Incluso los mismos actos y con la misma persona son juzgados de forma diferente por los mismos protagonistas, mientras unos merecen la muerte en los otros es una muestra de compañerismo. Incluso incinerar a un muerto practicado por los miembros de la secta es calificado como “¡Qué macabro!. Sí, son unos tipos siniestros”.
¿Nos está engañando el Gran Hermano? ¿Señala con un dedo los peligros que luego están en el lado contrario? Todo es una invención, un juego de manos, un brillantísimo truco de magia. El lector avisado encontrará ese juego que en el segundo libro cambia.
En este segundo libro, Murakami se libera de cierto grado rigidez que acompaña al primero mostrándose libre y en todo su esplendor. El grado de fantasía aumenta y ya no sabemos su estamos mirando al techo a al suelo. La litelpipol empieza a mostrar su poderío y todo lo que parecía real se va diluyendo, quedando sólo como algo sólido los personajes básicos. Siguiendo el empujón del primer libro incluso las organizaciones religiosas presentan otra cara que sostiene la duda sobre ellas mismas. La razón pierde su fuerza en ese 1Q84 y el final lleva a un clímax que sólo podrá dilucidar el tercer libro todavía por editarse en español el próximo otoño.
La estructura del libro se basa en El clave bien temperado, con tres libros de 24 capítulos cada uno. Otra de las constantes murakamianas es su banda sonora, la cual vuelve a incluir jazz y música clásica.
El homenaje que rinde Murakami a Orwell y su 1984 tiene un resultado atractivo. Mientras en aquel el presente reescribía el pasado en este son sus personajes los que tienen que irlo descubriendo poco a poco, tanto el suyo como el de los demás.
1Q84 es una obra muy densa y compleja como para ganar nuevos adeptos al rito murakamiano, pero seguro que fascinará a sus seguidores, sobre todo el segundo libro, impecable en fantasía. Lo siguiente que he de decir no sé si es bueno o malo, cada cual deberá valorarlo por su experiencia, pero Aomame se parece mucho a Lisbeth Salander sólo que en versión Murakami. Para mi gusto personal, corregida y mejorada. Ustedes dirán...
Pepe Rodríguez
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Título: 1Q84 | Autor: Haruki Murakami | Editorial: Tusquets | Páginas:744 | Precio : 26€ |
Aomame simula ser monitora de gimnasio mientras en su interior vive una asesina real. Tengo es un hombre del renacimiento doméstico, profesor de matemáticas, músico y escritor al mismo tiempo y con buena calidad todo ello.
Tengo también es lector de una editorial cuando descubre La crisálida del aire, una obra aparentemente de fantástica escrita por una chica menor de edad. Aunque con buenas artes tanto él como Komatsu, el editor, coinciden en que le falta algo. La deshonesta proposición de corregirlo adaptándolo a lo que se espera de la obra pero de incógnito será el detonante de toda la trama.
Fukaeri es joven chica que ha escrito La crisálida del aire. Todo en ella es complicado. La obra no la escribió ella sino que la dictó, no está escolarizada por su dislexia, no tiene la regla y vive con un profesor que no es su tutor legal por que sus padres están ilocalizables.
Aomame primero y Tengo después perciben que la realidad se va quebrando poco a poco, pero no sólo en el presente, sino que el pasado -algo difuso para ambos- comienza a tomar su verdadera forma. Sin embargo sus ocupaciones y preocupaciones actuales les impiden profundizar por el momento en esas evidencias.
Como el mismo libro avisa “Fijándose bien se podían distinguir varios hilos flotando en el aire. Quien quisiera verlos, los veía”. Uno de esos hilos que flota es el de la doble moral al tratar con las sectas. Murakami juega con el lector en el primer libro, amaga sobre el peligro de ellas, las posibles complicaciones que pueden traer a sus adeptos y sus hijos, es decir, regala los oídos a la sociedad actual, mientras la realidad del argumento lo contradice, introduce la doble moral haciendo que los asesinos, quienes ordenan asesinar, los maltratadores que empujan a las mujeres suicidarse por ellos, los fraudulentos, aprovechados y aquellos que por su promiscuidad tienden a romper familias, incluso quienes llevan a sus hijos los domingos de casa en casa con fines económicos -como el padre de Tengo-, no son los sectarios, sino quienes han “escapado” del grupo o aquellos que nunca pertenecieron a él. En el segundo libro esto se magnifica ya que hasta la misma Aomame duda de estar haciendo “el bien” al enfrentarse a ellos. Incluso el único que parece mantener cierto equilibrio, Tengo, sucumbe plenamente a la presión de grupo y al comportamiento sectario al ceder ante en su editor y ante Fukaeri violando su conciencia para mantener esos vínculos. Esto forma parte de la otra realidad a la que Murakami nos arrastra.
Incluso los mismos actos y con la misma persona son juzgados de forma diferente por los mismos protagonistas, mientras unos merecen la muerte en los otros es una muestra de compañerismo. Incluso incinerar a un muerto practicado por los miembros de la secta es calificado como “¡Qué macabro!. Sí, son unos tipos siniestros”.
¿Nos está engañando el Gran Hermano? ¿Señala con un dedo los peligros que luego están en el lado contrario? Todo es una invención, un juego de manos, un brillantísimo truco de magia. El lector avisado encontrará ese juego que en el segundo libro cambia.
En este segundo libro, Murakami se libera de cierto grado rigidez que acompaña al primero mostrándose libre y en todo su esplendor. El grado de fantasía aumenta y ya no sabemos su estamos mirando al techo a al suelo. La litelpipol empieza a mostrar su poderío y todo lo que parecía real se va diluyendo, quedando sólo como algo sólido los personajes básicos. Siguiendo el empujón del primer libro incluso las organizaciones religiosas presentan otra cara que sostiene la duda sobre ellas mismas. La razón pierde su fuerza en ese 1Q84 y el final lleva a un clímax que sólo podrá dilucidar el tercer libro todavía por editarse en español el próximo otoño.
La estructura del libro se basa en El clave bien temperado, con tres libros de 24 capítulos cada uno. Otra de las constantes murakamianas es su banda sonora, la cual vuelve a incluir jazz y música clásica.
El homenaje que rinde Murakami a Orwell y su 1984 tiene un resultado atractivo. Mientras en aquel el presente reescribía el pasado en este son sus personajes los que tienen que irlo descubriendo poco a poco, tanto el suyo como el de los demás.
1Q84 es una obra muy densa y compleja como para ganar nuevos adeptos al rito murakamiano, pero seguro que fascinará a sus seguidores, sobre todo el segundo libro, impecable en fantasía. Lo siguiente que he de decir no sé si es bueno o malo, cada cual deberá valorarlo por su experiencia, pero Aomame se parece mucho a Lisbeth Salander sólo que en versión Murakami. Para mi gusto personal, corregida y mejorada. Ustedes dirán...
Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO
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Título: 1Q84 | Autor: Haruki Murakami | Editorial: Tusquets | Páginas:744 | Precio : 26€ |







