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Leer a Edith Wharton supone viajar a un mundo que ya no existe y que quizás sólo existió en la difusa tierra de las apariencias, cuando los americanos creían que Europa era su parque de atracciones y lugar de recreo o reposo o cuando la doble moral europea trababa las relaciones personales mientras la libertad norteamericana permitía al menos soñar con el amor libre de escollos. En medio de esa alta sociedad a ambos lados del charco, la hábil pluma de Wharton brilla con multitud de facetas diferentes haciendo que cada relato suyo sea muy diferente de los demás, provocando en sus lectores el deseo de iniciar uno nuevo, conocer los problemas de sus personajes, cómo los desarrollan y la resolución de los mismos. LEER MÁS

Edith Wharton -quien vivió a caballo de dos siglos y de dos continentes- fue desde niña una ávida lectora de los grandes autores europeos, a los cuales conocía en sus lenguas vernáculas. Ella misma dijo que en su infancia “los muertos (los autores que leía) eran mis compañeros más vivos”.
Henry James contribuyó con su amistad a que la pasión de la literatura de ambos fructificase plenamente, lo cual ocasionó la predisposición masculina a colocar en la segunda fila a la escritora haciéndola parecer un mero títere de James. Sus esfuerzos por separar ambas trayectorias consiguieron que finalmente y tras décadas de intenso trabajo literario su genio creador fuera reconocido.

Notoria y variada autora de relatos, novelas, cuentos góticos, libros de viajes, incluyendo un ensayo sobre la escritura (lo publicará en breve Páginas de Espuma) se mostró como una perspicaz diseccionadora de las alta sociedades neoyorquina y parisina a las cuales retrató con agudeza y sinceridad fundamentalmente de puertas para dentro.

Precisamente sobre los problemas e inquietudes sociales versan los relatos de esta obra publicada por Paréntesis y muy bien traducida por parte de Lale González-Cotta. Unos textos son más dramáticos que otros como el que encabeza la obra, otros con tintes cómicos evidentes como Los otros dos, algunos con resoluciones ingeniosas como El mejor hombre y sumen y sigan con más y más obras hasta completar la decena.

La originalidad de sus temas es su mejor baza. Casi ningún relato se parece a otro, ni sus personajes guardan relación directa entre sí. Sin embargo, Wharton aporta todo su ingenio a cada uno para que brillen individualmente. Sus obras empiezan en medio del problema, son fáciles de seguir, resultan ingeniosas y chocantes y para colmo son tan cercanas que rebosan sentimientos humanos.

Aprovechen esta nueva oportunidad de leer buena literatura de forma pausada, cómoda, divertida y además con la posibilidad de conocer ese mundo de las apariencias ya desaparecido.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO

Título: Madame deTreymes y otros relatos | Autor: Edith Wharton | Editorial: Paréntesis| Páginas: 360 | Precio : 16€
La trayectoria siempre ascendente de José Carlos Somoza (Cuba, 1959) es siempre motivo de expectación cuando saca una novela: es de esos escritores que se desafían a sí mismos, que son capaces de embarcarse en una verdadera aventura en cada nuevo proyecto y no se dejan anquilosar por los éxitos más o menos vistosos del pasado. El autor de “Clara y la penumbra” y “Dafne desvanecida” nos ofrece otra de esas novelas que dará para hablar y debatir durante mucho tiempo. LEER MÁS

Resulta que es esta una novela que desdibuja los límites de los géneros, los confunde para servir al lector un suculento plato de intriga aderezado con personajes sustanciosos y como postre una excelente historia que subyuga los sentidos. “El cebo” (Plaza y Janés 2010), ha sido concebida para confrontar al lector con una realidad que no está muy lejos en el tiempo. Esta novela, claramente futurista, es el reto con el que se atreve Somoza y del cual sale reforzado como escritor.
La trama se sitúa en un futuro no muy lejano. La maldad del ser humano es la misma, sólo que más sofisticada, al punto de tener que intervenir la obra de Shakespeare para aclara ciertos recovecos del perfil del que es uno de los asesinos en serie más prolíficos de todos los tiempos: el Espectador. Un ser sádico, incapaz de sentir y del que la policía conoce sus preferencias. La criminología ha avanzado (así es el futuro) y la policía desarrolla un método muy fiable para la detención de este tipo de monstruos: los cebos.
Diana Blanco es una de esas agentes de policía entrenadas según el perfil del asesino de tal modo que este no pueda resistirse. Algo parecido se hace en la actualidad en los departamentos de policía expertos en conducta criminal pero no al nivel de esta novela Se basa en lo que en la novela se llama psinómica, que es una ciencia que estudia el porqué deseamos lo que deseamos. Se trata de profundizar en la mente, en los deseos, para poner delante el cebo correcto que atraiga al monstruo.
Pero la cosa se complica cuando Diana se entera de que es su hermana el siguiente objetivo del el Espectador la trama se complica y se acelera, es entonces cuando la novela alcanza sus grandes momentos de thriller, de novela negra con personaje atormentado.
Para los que les interesan las teorías sobre el ser humano y sus pasiones más oscuras esta es una novela que expone con brillante sensatez la teoría de los deseos, como dominarlos y como atraer a los malos hasta el cebo. Mucho para discutir y disfrutar con el teatro siempre profundo y revelador del alma humana como es el de William Shakespeare, por el cual nuestro autor siente gran admiración.
De una prosa ágil y con un ritmo que no te permite descuidarte, “El cebo” de José Carlos Somoza da a luz a un personaje del cual podríamos esperar más entregas. Una excelente Diana Blanco que se constituye en un ser contradictorio y profundo al que se le queda pequeña esta novela y que se merece otra oportunidad. Una excelente ocasión para viajar al fondo de la literatura de un gran escritor que conoce, como pocos, el lado oscuro del ser humano.

Pedro Crenes

FICHA DEL LIBRO

Título: El cebo | Autor: José Carlos Somoza | Editorial: Plaza y Janés| Páginas: 496 | Precio : 23,90€
Alexéi Maximovich Peshkov, más conocido por el seudónimo de Máximo Gorki (Nijni-Novgorod, 1868-Moscú, 1936), fue novelista y dramaturgo autodidacta, primera figura del realismo socialista, y con una abundante producción. Proveniente de una familia pequeñoburguesa de escasos medios económicos, en su adolescencia emprendió una serie de largos viajes y vagabundeos, que luego reflejó más tarde en Mis universidades (1923). Comenzó su éxito literario en 1892, y fue un prolífico escritor, poco a poco escorándose a favor de los nuevos aires políticos revolucionarios, lo que legó a su culmen con la publicación de La madre (1907), utilizada como propaganda política del nuevo régimen y alabada por el propio Lenin. En 1911 fue desterrado por las autoridades zaristas y se instaló durante dos años en Capri. A su retorno se implicó en la revolución, pero finalmente tuvo agrias polémicas con Lenin, por defender a intelectuales represaliados y se volvió a Capri. En el 28 regresó a Moscú, retomando su defensa del realismo socialista, lo que le marcó negativamente, oscureciendo su trayectoria puramente literaria. Murió en circunstancias no muy diáfanas, en pleno apogeo del estalinismo. LEER MÁS

La obra que nos ocupa, Recuerdos de Tolstói, Chéjov y Andréiev, fue publicada en 1927, y es un ensayo donde combina sus impresiones sobre estos autores, derivadas de un trato personal directo, conversaciones y cartas, así como de otras referencias indirectas. Chéjov y Tolstói son, aunque contemporáneos, maestros y mentores, modelos a los que referirse y padres espirituales. Andréiev, por el contrario, es contemporáneo, y amigo personal, con el que mantuvo durante años una estrecha relación, a pesar de sus contrapuestas ideas y modos de ver la vida. En sus retratos de personajes, mezclando rasgos externos e internos, Gorki los presenta como hombres vivos, absolutamente reales y cercanos, usando diálogos, recuerdos, citas, y diversos textos, lo que en total da una idea de frescura y de inmediatez a la imagen que quiere presentarnos de cada autor.
Lev Tolstói es el retrato al que dedica casi la mitad del libro, porque además, incluye un breve texto sobre Sofía Andreievna Tolstaia, su denostada esposa; en él realiza una acalorada defensa de esta abnegada mujer, de sus largos años de convivencia, apoyo y soporte del gran escritor, de su heroica resistencia y ofrece una indulgente mirada sobre la última etapa de su convivencia, acosada por la cizaña que grupos tolstoianos, y sobre todo, la perniciosa influencia de Chertkov sobre el propio Tolstói, su hija Alexandra, y los médicos de la familia, aprovechándose de los desvaríos seniles del gran hombre.
Gorki conoció a Tolstói en Moscú en 1900, pero la base de los textos aquí presentados se localiza en la estancia que ambos coincidieron en Crimea, Oleis y Gaspra, entre 1901-1902. Las principales divergencias que Gorki mantenía con el viejo escritor ruso eran respecto al tema filosófico-religioso-naturista, su teoría de la no violencia y el difuso cristianismo libertario y panteísta del viejo Tolstói. Gorki se dice a sí mismo “¡este hombre se parece a Dios!”. En sus paseos, ambos escritores hablan de literatura, de la vida, de la muerte, de Dios, de las mujeres...Gorki nos traslada sus sensaciones ante la volubilidad del viejo escritor, que unas veces se comportaba de modo violento y otras amable y dulce, como si dos personalidades convivieran bajo ese aspecto huraño y a veces hostil, aparentemente un campesino, pero que escondía al aristócrata, al purasangre de que pronto lanzaba una mirada terrible y gélida al adversario. Nunca pudo desprenderse totalmente, por más que lo deseara, de su íntimo ser noble y orgulloso, que emergía de pronto demostrando su poderío.

La edición de esta obra incluye un interesante postfacio de Lidia Spiridonova, donde se nos dan detalles tanto de la vida de Gorki como de su relación con los tres escritores retratados. En suma, un libro cuyo interés es evidente para los aficionados a la literatura rusa pero también para los que deseen acercarse a la parte más humana de los grandes escritores, conozcan o no su obra. (Publicada originalmente en www.melibro.com)

Ariodante
Octubre 2010
FICHA DEL LIBRO
Título: Recuerdos de Tolstói, Chéjov y Andréiev | Autor: Maxim Gorki | Editorial: NORTESUR |Páginas 240 | Precio 18€ |

Mario Lacruz ha sido uno de los editores más grandes que ha dado este país, capaz de vislumbrar el talento, la chispa y la verdadera literatura en medio del maremagno de los pretenciosos originales susceptibles de publicarse. Sus cerca de cinco mil libros editados hablan por sí mismos de su perspicacia y sagacidad a la hora de decidir publicar u olvidar una obra. Como escritor tampoco era manco, sus tres novelas editadas -recopiladas por Funambulista en la Trilogía de la culpa- nos presentan una prosa limpia, definida y en absoluto influenciada por las modas literarias o políticas del país. La sorpresa del metro y medio de novelas, guiones, memorias y apuntes que dejó en un armario tras su pronto fallecimiento hicieron vanos sus comentarios acerca del abandono de la escritura en pro de su familia, la cual ni siquiera sabe de dónde sacó tiempo para redactarlos. De ese tesorito poco a poco se escapa, se hace pública alguna obra como está que reseñamos hoy. LEER MÁS

Gaudí, la novela de una vida que ya había sido publicada en 2004 por Ediciones B ha sido recuperada para la editorial de la familia Lacruz -Funambulista- incluyendo la traducción del ¡inglés! y el postfacio de su hijo Max más el prólogo de Rosa Montero, quien nos presenta el retrato del editor, de su editor, con un gran cariño y una gran humanidad.

Esta obra no es una novela al uso sino más bien semeja un guión de cine. Bien es cierto que Lacruz escribió un guión sobre Gaudí, el cual generó una película que no tuvo el nivel esperado, pero este no ese libreto. Con escenas cortas, poco descriptivas y de abundante diálogo vamos conociendo al arquitecto desde su época estudiantil, rebelde, “salvaje” con ganas de comerse el mundo hasta la última y retirada fase de su vida concentrado en su magna obra de la Sagrada Familia. Quizá lo más difícil de entender del catalán sea su transformación desde ser un ateo anticlerical recalcitrante hasta denunciar a los propietarios de la Casa Milà por no colocar en su fachada la imagen de la Virgen. Sin embargo, es ahí donde triunfa este texto, con pocas frases y pocas reflexiones pero incidiendo en las emociones con sus escenas cinematográficas al uso es capaz de mostrarnos el recorrido del arquitecto desde un extremo al otro, y lo que es más complicado aún, de entender las razones de ese cambio.

Texto muy agradable de leer, extremadamente visual con escenas vívidas, diálogos vehementes, anécdotas noveladas... todo esto unido a la buena documentación que uso Lacruz para componerlo, tratando con aquellos que de primera mano o de segunda trataron con Gaudí, da forma a la novela de una vida que nos deja con el agradable sabor de boca de una obra bien construida, viva, y con el recuerdo de un gran hombre de la arquitectura contado por otro gran hombre de las letras.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO

Título: Gaudí, la novela de una vida| Autor: Mario Lacruz | Editorial: Funambulista| Páginas: 282 | Precio : 17€ |
El mejor calificativo que se le puede otorgar a un libro de poesía actual es que su lectura es pausada. Hoy, que todo tiempo corre deprisa y se valora más la rapidez que la calidad, un libro debe permitirse el lujo de recordarnos que su lectura no entiende de velocidad. La poesía debe convertirse en el oasis que alimenta los sentimientos de las ciudades sin alma.

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Antonio Cabrera (Medina Sidonia, Cádiz, 1958) se muestra, desde su poética, como alternativa a cierta literatura novedosa basada en el desconocimiento, la ausencia de temáticas y la dejadez en las formas. Una realidad que no deja de ser triste pero que permite que, al encontrar un libro como Piedras al agua, podamos disfrutar con muchísima más razón de la lectura. Nos encontramos ante un poeta que se mueve entre el paisaje doméstico y la cotidianidad, en el triunfo de la memoria sobre el tiempo presente, pero con la vista puesta en el diálogo interior constante. Cabrera nos va guiando por los distintos movimientos en que queda establecido el libro sobre unos escenarios que a veces quedan al alcance de la mano: las nubes, el mar, las salinas, un rayo de sol... "He aquí la buena luz/ para la página ofrecida, luz/ que saciará mi sed".

No se antoja un poeta que intente dotar de preciosismo a sus versos; son directos y bien escogidos, trabajados hasta dejarlos en el esqueleto que permite a veces sorprendernos con la entrada de las diversas voces que ejecuta. En algunos momentos, por la exigencia de la interpretación de los poemas, se permite licencias en homenaje a determinados personajes, como por ejemplo los azules de Georg Trakl: "No había rastro de su entrega azul/ a la brumosa muerte". O su canto a Los mirlos verdaderos, (en Roma), quizá el mejor poema de los aquí contenidos: "Aquellas aves,/ de vivir diferente, demolían/ el templo de nuestra ansia,/ nos negaban."

El descubrimiento de Antonio Cabrera como una de esas nuevas voces necesarias para la renovación de la poesía española, además de su labor como traductor, es un gran aliciente para creer que, dentro de todo el ruido que se genera en el inmenso mundo editorial, sigue quedando espacio para la buena música. Piedras al agua no es otra cosa que eso, es pura sinfonía para el pensamiento. Que falta hace.

Antonio J. Julia

FICHA DEL LIBRO

Título: Piedras en el agua | Autor: Antonio Cabrera | Editorial: Tusquets | Páginas: 112 | Precio : 12€ |
La manta de Jane es un primoroso cuento de Arthur Miller. Las puntuales introducciones que hace Tusquets de sus escritores más valorados en la literatura infantil sirven de contrapunto a sus obras adultas y nos permiten ver este género desde otra perspectiva, desde el punto de vista de los autores no habituales del mismo.

Miller se ha basado en un hecho constatado por miles o millones de padres, la querencia de un niño o niña en este caso por un objeto del cual se hace inseparable. Ositos, peluches, mantas, juguetes e incluso en algún caso que conozco personalmente un pañuelo de seda se convierten en adicción para los pequeños proporcionándoles la tranquilidad que necesitan. Esas ‘muletas emocionales’ se convierten con el crecimiento en un incordio para los padres incapaces de ‘desintoxicar’ a su vástago. Un bello ejemplo de esto es lo que nos cuenta Miller en La manta de Jane. LEER MÁS
La manta rosa de la pequeña es indispensable para dormir y para tranquilizarse. Pero a medida que ella crece la manta mengua debido al uso y a los múltiples lavados.

La situación se tornará tensa y al parecer ninguna de las soluciones será viable. Hasta que aparece un pajarillo.

Millar traza con dulzura el proceso de crecimiento y concienciación de su crecimiento de Jane. Con cariño presenta a unos padres razonables que se enfrentan con simpatía al mayor problema de su hija.

Las exquisitas ilustraciones de Al Parker ponen la guinda al relato, encantador, afable, íntimo y que como debe ser en los cuentos, acaba bien.

No priven a sus hijos de este cuentecito tan agradable.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO y VÍDEO PROMOCIONAL
Título: La manta de Jane | Autor: Arthur Miller | Editorial: Tusquets | Páginas: 64 | Precio : 17€ |
El ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido no exactamente un cuento para niños. Es más bien un libro para compartir entre padres e hijos, quizás aún mejor en singular, entre un padre y sus hijos, pues precisamente esos son los protagonistas del mismo.

“Tom se despertó, pero Tim no. Era plena noche.” Así comienza esta misteriosa historia sobre los ruidos que se oyen de noche en la casa. Tom decide despertar a su padre para que ambos busquen el origen de los misteriosos ruidos nocturnos. Analizan las diferentes explicaciones, terroríficas unas, domésticas otras sin llegar a ninguna conclusión. LEER MÁS
Cuando Tom se tranquiliza, es Tim quien se despierta y empieza a percibir esos mismos ruidos. El gran escritor John Irving introdujo este cuento en su novela Una mujer difícil. Este es un cuento que su protagonista Ted Cole, autor del género infantil, le cuenta a su hija Ruth. Tusquets ha decidido ofrecerlo por separado en este álbum magníficamente ilustrado por Tatiana Hauptmann, cuyos dibujos transmiten fielmente la tensión de la búsqueda nocturna de ruidos desconocidos.

Libro para leer las dos generaciones juntas mezcla el mundo adulto tanto literario como real con el infantil tanto real como literario.

Pepe Rodríguez
FICHA DEL LIBRO

Título: El ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido| Autor: John Irving | Editorial: Tusquets | Páginas: 36 | Precio : 15€ |